La autoayuda suele considerarse algo positivo, ¿verdad? Y, en la mayoría de los casos, lo es. Sin embargo, como voy a explicar a continuación, algunos consejos de autoayuda bastante comunes pueden, en realidad, malograr tus objetivos e impedirte convertirte en la mejor versión de ti mismo.
Esto se debe a que no todos los consejos son iguales. Algunos, aunque bienintencionados, pueden desviarte de tu camino y, potencialmente, hacerte más mal que bien.
Los siguientes mitos sobre la autoayuda deberías de pensártelos dos veces antes de seguirlos.
1. Aspira al perfeccionismo
Puede que pienses que este es un objetivo digno de perseguir. Pero te equivocas.
Los perfeccionistas casi nunca están satisfechos con lo que hacen, por lo que acaban dedicando mucho más tiempo del necesario a completar algo.
Por ejemplo, seguro que te has encontrado con algunos perfeccionistas en tu trabajo. Cuando se les encarga crear una presentación de PowerPoint o redactar un informe, tardan dos o tres veces más en hacerlos que otros miembros de tu equipo.
El problema es que a menudo se quedan atascados en el turbio mundo de los detalles. Y debido a esto, se ven obligados a reevaluar, cambiar y editar constantemente su trabajo. Y el tiempo que dedican a intentar perfeccionar algo podría emplearse mejor en otras cosas… Al fin y al cabo, nada es realmente perfecto, por lo que no tiene sentido esforzarse por conseguirlo.
Los perfeccionistas están atrapados en una prisión mental que ellos mismos han creado.
Si tiendes a ser perfeccionista, te recomiendo lo siguiente:
- Abandona la mentalidad de «todo o nada»: en lugar de hacer solo cosas que sabes que puedes hacer a la perfección, ábrete a realizar acciones en las que no eres bueno o con las que no te sientes cómodo. Esto te permitirá seguir desarrollando tus habilidades y experiencia.
- Aspira a una perfección del 90 %: si lo haces, completarás tus tareas de forma satisfactoria y profesional. Y también las completarás a tiempo. Es el afán por hacer algo 100 % perfecto lo que acabará con tu productividad y rendimiento.
- Fíjate objetivos realistas: en lugar de soñar a lo grande (como querer triunfar de la noche a la mañana), fíjate objetivos que sean alcanzables. Al hacerlo, aumentarás tu confianza y mantendrás los pies en el suelo.
- Céntrate en una visión general: como he mencionado anteriormente, los perfeccionistas suelen obsesionarse con los detalles. Para evitarlo, te sugiero que siempre tengas en cuenta una visión general. Por ejemplo, si estás creando un documento para la compra propuesta de un nuevo software, asegúrate de incluir solo los detalles necesarios. Demasiada información es una pérdida de tiempo, tanto para ti como para las demás personas que trabajan en el proyecto.
A continuación, tenemos la creencia habitual de la autoayuda de que…
2. La multitarea es clave
Seguro que en los últimos años has oído o leído muchas veces sobre el llamado poder de la multitarea. Parece que se ha convertido en toda una tendencia.
Pero yo no soy de los que siguen tendencias que conducen al fracaso.
La multitarea puede parecer el santo grial de la productividad, pero para el 98 % de los trabajadores es todo lo contrario.
Esto se debe a que estas personas practican métodos de multitarea defectuosos que se parecen a esto:
- Intentar hacer dos cosas al mismo tiempo.
- Cambiar constantemente a nuevas tareas sin completar las originales en las que estaban trabajando.
- Alternar rápidamente entre tareas, lo que les da la ilusión de que se encuentran entre el 2 % de personas que son efectivas en la multitarea.
La verdad es que el cerebro humano no está diseñado para realizar este tipo de «mezcla cognitiva». Solo nos lleva a un estado mental desordenado y confuso, plagado de algo llamado «residuo de atención». Esto significa que nos distraemos pensando en una tarea mientras trabajamos en otra.
Se han realizado algunos estudios interesantes sobre la multitarea, que han revelado que:
- Cambiar constantemente entre tareas puede costarte alrededor del 40 %, o 16 horas, de tu semana laboral. ¡Eso equivale a perder dos días de trabajo cada semana!
- La multitarea puede hacer que rindas como si hubieras perdido entre 10 y 15 puntos en tu coeficiente intelectual. En otras palabras, no serás tan inteligente ni tan eficaz como podrías ser.
En mi opinión, la multitarea no solo está sobrevalorada, sino que en realidad es peligrosa para tu productividad.
Es mucho mejor centrarse simplemente en la tarea que tienes entre manos. Complétala. Y luego pasa a la siguiente.
El siguiente consejo es uno de los que se mencionan constantemente en programas de entrevistas, en periódicos y en la sección de libros de autoayuda…
3. Busca el equilibrio entre el trabajo y la vida personal
¿Qué piensas cuando oyes el término «equilibrio entre el trabajo y la vida personal»?
¿Una existencia ideal en la que trabajas 20 horas a la semana y dedicas el resto del tiempo al ocio y al placer?
Así es como la mayoría de los gurús de la autoayuda intentan vendértelo.
Pero yo no.
Tengo una visión muy diferente del equilibrio entre el trabajo y la vida personal: lo llamo armonía entre el trabajo y la vida personal.
Una armonía saludable entre el trabajo y la vida personal debe comenzar por encontrar tu propósito. Y, una vez que lo hayas encontrado, disfrutarás naturalmente del trabajo que haces y ya no se tratará de dividir tu vida en:
- Lo malo: el trabajo.
- Lo bueno: el tiempo libre.
Con un propósito que te impulse, te sentirás entusiasmado y apasionado por lo que haces, y trabajarás las horas que sean necesarias para alcanzar tus objetivos. Y tu entusiasmo por tu trabajo se trasladará de forma natural a tu tiempo libre.
Por ejemplo, imagina que has trabajado durante 12 años en el departamento de administración de una compañía de seguros local. Vas todos los días a trabajar para tramitar una reclamación tras otra. Encuentras que el trabajo es agotador. Pero sigues haciéndolo, ya que te permite pagar las facturas.
Sin embargo, un día decides que la vida debe ser algo más. Esto te lleva a un periodo de búsqueda personal, que finalmente te lleva a descubrir lo que realmente te gustaría hacer con tu vida: viajar por el mundo en nombre de una ONG que ayuda a las personas.
Después de descubrir tu propósito, te sientes muy motivado para hacerlo realidad. Te lleva casi seis meses, pero al final consigues un trabajo en una ONG que ayuda a personas de todo el mundo afectadas por desastres naturales.
El trabajo te lleva a docenas de países diferentes y disfrutas cada minuto de tu trabajo. Es satisfactorio y gratificante. Y, fuera del trabajo, te encanta contarles a tus amigos y familiares todo sobre tus viajes.
Tu propósito te ha renovado y te ha dado la armonía perfecta entre el trabajo y la vida personal.
El último consejo de autoayuda del que quiero hablar es…
4. No procrastinar (no posponer las cosas)
Las personas de alto rendimiento son personas emprendedoras que nunca posponen las cosas.
¿O sí?
Según mi experiencia trabajando con docenas de empresarios exitosos, priorizar tus tareas es mucho más importante que preocuparte por posponerlas.
Déjame explicarte lo que quiero decir.
Estás redactando un correo electrónico para un compañero sobre una reunión que tendrá lugar la semana que viene. Pero, mientras escribes el correo, suena de repente el teléfono de tu mesa. Es uno de tus principales clientes, que necesita urgentemente la ayuda de tu empresa y está dispuesto a pagar lo que sea necesario para que se haga el trabajo.
En este caso, ¿qué haces?
A: Le dices al cliente que te pondrás con ello en breve, pero luego vuelves a escribir el correo electrónico a tu compañero.
O
B: Le dices al cliente que te ocuparás de su solicitud inmediatamente y luego vuelves a redactar el correo electrónico una vez que hayas completado la tarea de alta prioridad.
¡Bien hecho! Estoy seguro de que has elegido la segunda respuesta. Y es, sin duda, lo correcto.
Es cierto que estarás posponiendo la redacción del correo electrónico, pero también estarás contribuyendo a completar un objetivo mucho más importante que tiene una fecha límite urgente.
Como ves, la procrastinación tiene su lugar cuando aprendes a priorizar tus tareas.
Espero que mi artículo te haya ayudado a abrir los ojos ante algunas de las falsas creencias de autoayuda que se propagan constantemente. Si sigues estas falsas creencias, inevitablemente acabarás sintiéndote engañado.
En su lugar, sigue los métodos probados que he descrito anteriormente. Te guiarán hacia el éxito seguro en todos los ámbitos de tu vida.
